¿Quién es este tío?
Cuando en 2020 creé Nudista Investor, decidí ser anónimo.
Me sentía más cómodo hablando sobre dinero y negocios camuflado tras una barba, unas gafas horteras y un sombrero.
En ese momento tenía sentido. Ya no.
¿Por qué?
Porque los tiempos han cambiado, el mundo ha cambiado, y el online más. Casi todo lo que había en el Internet de hace 6 años es diferente. Y me incluyo.
Por eso ahora me apetece empezar a firmar con mi nombre.
A tomar por culo.
Tengo mil razones para quitarme la careta (y no, ninguna tiene que ver con mi ego). Pero te cuento tres:
1. No ser un LoQueSeaInvestor más.
En los últimos años, seguro lo has visto, las redes sociales se han llenado de ese tipo de perfiles.
Gente que habla de dinero, de negocios y de libertad financiera… pero no tienen dinero, ni negocios, ni mucho menos libertad financiera.
Vendepeines que viven de intentar colarte un enlace de afiliado, de rascar un hilo viral o de ganar un suscriptor más a lo que sea que ofrezcan.
De la mayoría no me fío. Y yo no quiero que se me mezcle con ellos.
2. Orgullo, que no sensibilidad.
Pese a que soy –guardando las distancias (y sin guardarlas)– un mono tirando dardos a una diana, he acabado montando una membresía de finanzas, inversión y negocios online con bastante buena reputación.
Sin socios, sin inversores, sin empleados y si chuparle el escroto a nadie.
Eso me hace sentir orgulloso.
Cuando mis hijos crezcan, podré mirarles a la cara y decirles: “Monté esto. Cambiadme el pañal”.
Además, mi membresía está cien por cien alineada con mi causa justa: conseguir que la mayor cantidad posible de personas mejoren sus finanzas.
Para eso no he tenido que vender algo en lo que no creo, ni forzar promesas, ni convertirme en alguien que no soy. Mi membresía soy yo y yo soy mi membresía.
3. Skin in the game. Que siempre mola.
No es lo mismo escribir desde un avatar con barba y sombrero que hacerlo con tu nombre, tu cara y tu reputación.
No es lo mismo.
Dar la cara es decirle al mundo: aquí estoy, jugándome el pellejo y dispuesto a que alguien me parta la cara.
Que no es que no lo hiciera antes, pero firmar con tu apellido suma puntos.
Bien.
Dicho esto:
Mi nombre es Aurelio Jiménez y soy la persona que está detrás de Nudista Investor.
Si estás aburrido y quieres investigarme, adelante.
Y si no, te ahorro el trabajo: tengo algo más de 40 años, me gusta la cerveza, vivo en Málaga y –según un papel que tengo firmado por el rey– soy economista.
En otra vida trabajé en oficinas de 9 a 5. También fui profe de economía y algunas más cosas que sí prefiero mantener privadas, aunque te animo a que investigues.
Nada demasiado épico, pero suficiente para darme cuenta de algo importante: no quería seguir por ahí.
No quería cambiar horas por dinero mientras alguien decidía cuándo trabajaba, cuánto ganaba y cuándo podía irme a mi casa a tomar una cerveza fría.
Por eso abracé la mentalidad f*ck you money, me metí de lleno en el mundo de los negocietes online y, entre otras cosas, monté esta membresía.
Pensé que esa era la mejor forma de enseñar mis experiencias a todo el que quisiera pagar por ello, pero sin que el precio fuese una barrera de entrada.
La primera vez que abrí la membresía entraron 1.500 personas. De locos. Hoy, 6 años después, casi 13.000 personas han pasado por ella.
Y en esas andamos.
En fin… no me quiero enrollar más.
El objetivo de esta página es desvelar quién soy, y ya está desvelado.
Bueno, y que te suscribas a mi membresía:
¿Aún no sabes de que va esto?
Déjame tu email y te lo cuento.
